Por Michael C. Alfano, D.M.D., Ph.D.
¿Qué es lo que tiene interés público, tiene los estándares más altos en la práctica dental y tiene el mejor potencial para el crecimiento de su práctica odontológica? Respuesta: el examen contra el cáncer oral. Este examen sencillo, rápido y sin dolor es la puerta para salvar vidas por medio de la práctica dental, añadiendo prestigio a la profesión y ofreciendo otra razón fuerte para que los pacientes visiten la oficina dental. Sin embargo, menos del 7% de los norteamericanos reportan tomar el examen para detección del cáncer oral, aunque más del 60% de nosotros visita al dentista cada año. ¿Por qué existe tanta discrepancia? ¿Creen los dentistas que no se les paga lo suficiente por el examen? ¿Tienen miedo de cicatrizar a los pacientes? ¿Se debe a que la única opción que se percibe para confirmar una lesión en una biopsia incisional?

¡Cualquiera sea la razón, es tiempo para hacer un cambio! Se están poniendo a disposición nuevos métodos de diagnosticar y las varias fuerzas que funcionan a nivel nacional crearán una gran demanda por parte del consumidor. Entre estos métodos se incluyen los siguientes: una meta nacional "Gente Saludable 2010" (Healthy People 2010) para incrementar del 7% al 35% cada año el número de norteamericanos que reporten hacerse el examen contra el cáncer oral; el primer reporte que ha sido escrito por el jefe de sanidad sobre la salud oral y que enfoca la atención pública sobre el cáncer oral; los continuos artículos sobre este tema escritos por el Dr. Lawrence Meskin, editor de la Journal of the American Dental Association (Revista de la Asociación Odontológica Norteamericana); la productividad esperada de varios centros de investigación del cáncer oral financiado por el Instituto Nacional de Investigación Odontológica y Craniofacial; y los esfuerzos de los pacientes que sufren de cáncer oral y varias iniciativas regionales.

Una iniciativa regional que ha comenzado a tener impacto es el Consorcio para la Prevención y Detección Temprana del Cáncer Oral. Este consorcio está compuesto de la Facultad de Odontología de la NYU o Facultad de Odontología de la UMDNJ de Nueva Jersey o Facultad de Odontología de SUNY Stony Brook, Facultad de Odontología y de Cirugía Dental de la Universidad de Columbia o Corporación de Salud y Hospitales de NYC - Salud Dental, Programas y Políticas de la Asociación Dental de Nueva Jersey o Sistemas de Salud Atlantic o Morristown Mountainside Overlook o Hospital St. Joseph o Departamento de Servicios Dentales del Condado de Essex o Sociedad Dental del Condado de Nueva York. En asociación con WABC-TV, este consorcio estableció un sitio web (oral-cancer.org), una línea telefónica gratis para el consumidor y clases gratis para adultos sobre exámenes contra el cáncer oral para los dentistas del área. También realiza cada año exámenes regionales masivos para la detección del cáncer. Sin embargo, el aspecto más importante de este programa de extensión consiste en que se identificaron varias lesiones cancerosas, y por lo tanto se salvaron vidas. Es una realidad el hecho que la publicidad de este programa movió no sólo al público a la acción sino también a muchos dentistas del área.

Lo importante para el éxito de esta publicidad que se ve en los periódicos del área de Nueva York y Nueva Jersey es no solo el valor que tiene al enseñar cuán fatal puede ser el cáncer oral, sino la simple colocación de la frase: "Pregunte a su Dentista". Es esta frase, que incluye también a los dentistas que tienen su práctica, que hizo comprender que el estar al corriente del cáncer oral y de su diagnosis era el trabajo de todos y no simplemente de las clínicas del área. Se espera que los futuros exámenes se harán con la cooperación de las sociedades dentales locales de manera que cientos de dentistas del área sean también parte de esto.

En esto consiste el "Sitio web con previsión". ¿Y qué pasa con la parte de "incitar"? Claramente, la meta aquí consiste en incitar a los dentistas a que cambien sus prácticas comunes con respecto a la diagnosis del cáncer oral. Pero quizá se pueda alcanzar una meta de mayores consecuencias si también toman parte las "organizaciones" dentales o la odontología organizada. Puesto que el cáncer oral mata a más norteamericanos que el melanoma o el cáncer cervical; puesto que los norteamericanos aceptan los exámenes frecuentes de Papanicolao, las mamografías y las pruebas para detección del antígeno específico de próstata (PSA); y puesto que la última propuesta de publicidad de ADA fue rechazada por la membrecía --¿por qué no iniciar una campaña nacional para un examen anual contra el cáncer oral? Se salvarán vidas y se promoverá en forma muy efectiva a la profesión cuando los pacientes se den cuenta que una visita al dentista no se trata tan sólo de una profilaxis que se puede posponer, sino de un procedimiento no negociable, que se debe hacer y que salvará vidas. A las mujeres no les gusta tener mamografías o Papanicolaos, pero periódicamente van a hacerse estos chequeos por la paz mental que ofrecen.

Quizá la odontología organizada puede asociarse con el sector privado, de la misma forma como los fabricantes de protectores solares se han asociado con los dermatólogos. Esta asociación informal puso en relieve los efectos dañinos del sol, el efecto mortífero del melanoma y la importancia de los protectores solares. ¿Tenían sus propios intereses? Sí. Pero también han credo una generación de niños cuyos padres les ponen mucho protector solar y reducen posiblemente el cáncer al cutis por muchas generaciones. El corolario para los dentistas sería el asociarse con los medios de comunicación, las agencias federales, las compañías para la higiene oral del consumidor y los fabricantes de abastecimientos dentales para promover la necesidad de un examen anual contra el cáncer oral. Tal campaña tendría más prestigio en comparación con el método modesto que enfatiza la apariencia -un importante beneficio del cuidado dental, pero no necesariamente algo urgente.

El tiempo es correcto para una iniciativa de exámenes para la detección del cáncer oral, no sólo por las razones mencionadas en el segundo párrafo, sino también porque existen ahora nuevas herramientas para los dentistas. Entre estas herramientas se incluyen biopsias con cepillos que son mejoradas por el rastreo con computadoras y, pronto quizá, nuevas técnicas de visualización y de reproducción de imágenes. La biopsia con cepillo es de particular interés porque se reporta que tiene una sensibilidad y especificidad extremadamente alta, y sin embargo se la puede hacer rápido, sin anestesia y casi sin que el paciente sangre. Quizá la ausencia de esta técnica redujo el entusiasmo de los dentistas para los exámenes contra el cáncer oral. Puesto que la mayoría de las lesiones orales son benignas, puede ser difícil para los dentistas el justificar una biopsia incisional convencional. Como resultado, el examen contra el cáncer no se realiza con la regularidad requerida.

Dejemos a un lado la frase común que generalmente se inserta a este punto de un artículo: que nosotros los dentistas debemos comenzar ahora un examen extensivo para detectar el cáncer oral para estar listos para ese año que tiene tres ceros. Hagámoslo porque hemos tenido siempre la obligación ética de hacerlo. Hagámoslo por nuestro propio interés esclarecido para desarrollar nuestra práctica. Pero más que todo, hagámoslo porque beneficia al bien común.

Michael C. Alfano es decano de la facultad de odontología de la Universidad de Nueva York.

Este comentario apareció originalmente en Dental Abstracts, Vol. 44, Edición 5, págs. 194-196. Reimpreso con permiso de la ediorial. Este documento con propiedad intelectual puede ser usado sólo personalmente y no se lo puede distribuir. Todos los derechos reservados.